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Etanol en Guatemala: cuánto produce el país y de dónde saldrá el combustible para la gasolina E10

por Jenniffer Marroquín
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Etanol Guatemala

Guatemala comenzará este sábado 22 de agosto la comercialización de gasolina regular mezclada con 10% de etanol, pero detrás de la llegada del E10 hay una pregunta que va más allá de lo que ocurrirá en las estaciones de servicio: ¿de dónde saldrá todo el etanol que necesitará el mercado guatemalteco?

Guatemala cuenta desde hace años con una industria de alcohol vinculada a la producción de azúcar y tiene capacidad instalada para producir 65 millones de galones al año en cinco destilerías.

Sin embargo, la Asociación de Productores de Alcohol de Guatemala (APAG) afirma que 80% de esa producción se exporta, principalmente hacia la Unión Europea y Estados Unidos.

Al mismo tiempo, el país ya comenzó a recibir etanol estadounidense. El primer buque llegó en julio a Santo Tomás de Castilla con 23,798 barriles, equivalentes a unos 999,518 galones de alcohol carburante.

Y existe además un compromiso comercial con Estados Unidos para que Guatemala se esfuerce por comprar al menos 50 millones de galones de etanol estadounidense cada año. El compromiso está incluido en el Acuerdo de Comercio Recíproco firmado por ambos países el 30 de enero de 2026.

El resultado es una paradoja económica: Guatemala produce etanol, exporta buena parte de esa producción y, al mismo tiempo, empieza a importar el combustible que utilizará en su propia gasolina.

La producción nacional existe, pero no toda está disponible para E10

La APAG explica que la melaza pasa por procesos de fermentación y destilación y que, mediante una etapa posterior de deshidratación, se obtiene etanol anhidro con una concentración de aproximadamente 99.6%, apto para utilizarse como aditivo de gasolina.

La Asociación de Azucareros de Guatemala (Asazgua) reporta que durante la zafra 2024/25 la agroindustria produjo 948,076 toneladas métricas de melaza, mientras que su información sectorial señala una producción de hasta 65 millones de galones de alcohol al año.

El dato de 65 millones de galones, sin embargo, debe manejarse con cuidado. No significa que Guatemala tenga 65 millones de galones de etanol anhidro disponibles inmediatamente para las gasolineras. La cifra corresponde a la producción de alcohol de las destilerías y la propia APAG distingue entre alcohol para usos industriales y alcohol carburante.

Cinco destilerías producen el alcohol guatemalteco

La APAG identifica cinco destilerías que procesan melaza para convertirla en alcohol y etanol y señala que están ubicadas en el sur del país.

Información técnica sobre la industria identifica a Alcoholes MAG, Bioetanol, DARSA, Servicios Manufactureros y la destilería de Palo Gordo entre las plantas productoras. Un estudio académico publicado en Energy Policy documentó sus capacidades y operación a partir de información del MEM y de la industria.

En el caso de los ingenios vinculados a la producción de etanol, se encuentran Magdalena, Pantaleón y Palo Gordo entre los productores asociados a Asazgua.

¿Cuánto etanol necesita Guatemala para E10?

Aquí los datos del consumo de gasolina permiten dimensionar el mercado. El Ministerio de Energía y Minas reportó que durante 2025 Guatemala consumió 10.47 millones de barriles de gasolina regular.

Un barril de petróleo o combustible equivale a 42 galones. Por lo tanto, esos 10.47 millones de barriles representan aproximadamente 439.7 millones de galones de gasolina regular.

Si sobre ese volumen se aplicara una mezcla E10, el 10% correspondería a unos 44 millones de galones de etanol al año.

Este cálculo es una estimación propia de IberoNews, realizada a partir del consumo de gasolina regular reportado por el MEM para 2025 y de una proporción de 10% de etanol.

10.47 millones de barriles × 42 galones × 10% = aproximadamente 44 millones de galones de etanol.

La cifra es particularmente relevante porque coincide con una estimación difundida por el Ministerio de Energía y Minas para la demanda de etanol durante la primera etapa de implementación.

En julio, el ministro Erwin Barrios señaló que entre el 30 de junio y el 31 de diciembre de 2026 se necesitarían alrededor de 44 millones de galones de etanol.

La capacidad instalada podría cubrir el mercado, pero hay un problema

Si se comparan las dos cifras de manera simple, los 65 millones de galones de capacidad anual reportados por la industria son superiores a los aproximadamente 44 millones de galones que requeriría una E10 aplicada al volumen de gasolina regular consumido en 2025.

Pero esa comparación no significa que los 65 millones estén disponibles para el mercado local.

La propia APAG afirma que 80% del alcohol producido se exporta. Si se aplicara ese porcentaje de manera puramente aritmética sobre los 65 millones de galones, quedarían unos 13 millones de galones para el mercado interno.

Esa operación es una aproximación y no debe interpretarse como el volumen exacto de etanol carburante disponible para E10, porque la producción incluye alcohol con distintos destinos y usos.

La diferencia, sin embargo, ayuda a explicar por qué la implementación del E10 está acompañada de importaciones.

El primer cargamento llegó desde Estados Unidos

El 10 de julio, el buque Bonita Aki arribó a Santo Tomás de Castilla y descargó 23,798 barriles de alcohol carburante, equivalentes a unos 999,518 galones. El cargamento procedía de Estados Unidos y fue presentado como parte de la preparación para la implementación de la gasolina E10.

Ese primer embarque representa aproximadamente 2.3% de los 44 millones de galones que IberoNews estima como demanda potencial anual de etanol para una E10 aplicada a todo el consumo de gasolina regular registrado en 2025.

El MEM ha señalado que se prevé la llegada de embarques periódicos para garantizar el abastecimiento. En julio, el ministro Erwin Barrios indicó que se esperaba el ingreso de entre dos y tres embarcaciones mensuales.

Esto introduce un nuevo componente en la cadena de suministro de combustibles de Guatemala: el país tendrá producción nacional de etanol, pero también una corriente de importaciones destinada a atender la nueva demanda.

Los 50 millones de galones de Estados Unidos

El Acuerdo de Comercio Recíproco entre Guatemala y Estados Unidos, firmado el 30 de enero de 2026, incluye en su artículo 4.1 un compromiso relacionado con el etanol.

El texto establece que Guatemala implementará un mandato de mezcla E10 para uso en carretera y que “se esforzará por comprar al menos 50 millones de galones de etanol de Estados Unidos anualmente”.

La redacción es importante: el documento no dice que Guatemala deba comprar exclusivamente 50 millones de galones de etanol estadounidense. Establece que el país hará esfuerzos para adquirir al menos ese volumen.

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha presentado el acuerdo como una oportunidad para abrir un mercado de largo plazo al etanol estadounidense.

La Renewable Fuels Association, uno de los principales gremios de la industria estadounidense de biocombustibles, estimó que una mezcla E10 aplicada al consumo total de gasolinas de Guatemala requeriría alrededor de 100 millones de galones de etanol al año.

Ese cálculo corresponde a un escenario diferente al que actualmente se implementará, porque desde el 22 de agosto el E10 estará inicialmente en la gasolina regular, no en la superior.

Regular primero: un mercado de unos 44 millones de galones

El Acuerdo Ministerial 333-2026/SG establece que la comercialización de la mezcla comenzará el 22 de agosto de 2026 en la gasolina regular. La gasolina superior no incorporará inicialmente la mezcla.

Con los datos de consumo de 2025, una E10 aplicada exclusivamente a la gasolina regular requeriría alrededor de 44 millones de galones de etanol al año, según el cálculo de IberoNews.

En 2025 Guatemala consumió 9.15 millones de barriles de gasolina superior, según datos del MEM citados por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad de San Carlos.

Sumadas ambas gasolinas, el consumo de 2025 equivaldría a aproximadamente 824 millones de galones, lo que implicaría una necesidad cercana a 82.4 millones de galones de etanol para una E10 sobre todo el mercado de gasolinas.

Ese escenario todavía no es el que entra en vigor este sábado, pero muestra por qué la discusión sobre la capacidad productiva adquiere mayor relevancia si la política se amplía.

La paradoja: Guatemala exporta alcohol e importará etanol

El mercado guatemalteco llega al E10 con una característica poco común. Por un lado, el país posee una industria que produce alcohol a partir de melaza y que ha desarrollado mercados internacionales. La APAG afirma que 80% de los 65 millones de galones producidos anualmente se exporta.

Por otro, Guatemala acaba de recibir su primer cargamento de etanol estadounidense y ha asumido en el acuerdo comercial con Estados Unidos el compromiso de esforzarse por adquirir al menos 50 millones de galones anuales.

Esto abre una pregunta que deberá responder la industria y las autoridades: ¿cuánto de la producción nacional puede destinarse efectivamente al nuevo mercado local sin afectar los contratos y mercados de exportación?

Requiere conocer cuánto se produce realmente de etanol carburante, cuánto corresponde a otros tipos de alcohol, qué volumen está comprometido para exportación y cuánto puede redirigirse al mercado nacional.

¿Quién abastecerá finalmente las gasolinas?

La cadena del E10 tendrá varios actores. Los productores nacionales parten de la melaza, que es generada por la industria azucarera. Después, las destilerías transforman esa materia prima mediante fermentación, destilación y deshidratación hasta obtener etanol anhidro. El producto puede ser almacenado y transportado hasta las instalaciones donde se realiza la mezcla con gasolina.

La normativa asigna responsabilidades a productores, transportistas, distribuidoras y estaciones de servicio sobre el manejo y calidad del alcohol carburante y de la mezcla. La Ley de Alcohol Carburante establece, además, que las destilerías pueden instalarse con distintas capacidades, aunque existen límites para el abastecimiento individual del mercado interno.

En paralelo, Guatemala ya está incorporando etanol importado a través de sus puertos. El primer cargamento estadounidense demuestra que la nueva cadena no dependerá exclusivamente de las destilerías nacionales.

La materia prima: un subproducto de la industria azucarera

El etanol guatemalteco tiene una característica distinta al producto estadounidense que comienza a llegar. En Guatemala, la materia prima utilizada por las destilerías es principalmente melaza, un subproducto del proceso de fabricación de azúcar. La APAG describe la cadena como cultivo de caña, extracción del jugo, producción de azúcar, obtención de melaza, fermentación y posteriormente destilación y deshidratación del alcohol.

La industria azucarera reportó 948,076 toneladas métricas de melaza durante la zafra 2024/25. Ese volumen no debe equipararse directamente con la cantidad disponible para producir etanol, porque la melaza también tiene otros usos y destinos.

Precisamente ahí aparece otra de las variables económicas que tendrá que observarse con la entrada del E10: el etanol generará una nueva demanda para una materia prima que ya tiene valor comercial.

La melaza también se utiliza en actividades como alimentación animal y otros procesos industriales, mientras una parte se exporta. Asazgua reporta que las exportaciones de melaza generaron alrededor de US$60 millones en 2025.

Por ello, una mayor demanda interna de etanol no solamente afecta a las destilerías. Puede modificar el destino y valor económico de un subproducto de la cadena azucarera.

¿Quién gana con el nuevo mercado?

El E10 crea un mercado adicional para el etanol, pero los beneficiarios dependerán de cómo se distribuya la demanda entre productores nacionales e importadores.

Para la industria local, la nueva mezcla representa una oportunidad de aumentar el mercado interno de un producto que tradicionalmente se ha orientado a la exportación.

Para los productores estadounidenses, el acuerdo comercial abre un mercado potencial de decenas de millones de galones anuales.

Para las empresas importadoras y distribuidoras de combustibles, aparece una nueva cadena de suministro que deberá integrar almacenamiento, transporte y mezcla.

El MEM ha estimado que la incorporación del etanol podría representar una reducción de entre Q0.50 y Q1.50 por galón de gasolina regular. Sin embargo, el propio ministro Erwin Barrios ha señalado que el Gobierno no fija el precio final, porque el mercado de combustibles funciona bajo un esquema de libre competencia.

Por eso, esa reducción debe presentarse como una estimación oficial, no como un ahorro garantizado para los conductores.

El dato que habrá que vigilar después del 22 de agosto

La entrada del E10 permitirá comprobar algo que hasta ahora se ha discutido principalmente desde cifras de capacidad y proyecciones: cuánto etanol necesita realmente Guatemala y cuánto puede abastecer la industria nacional.

Guatemala tiene cinco destilerías y una producción anual reportada por la industria de 65 millones de galones de alcohol. Alrededor de 80% se exporta, según APAG. El consumo de gasolina regular de 2025 implicaría unos 44 millones de galones de etanol si toda esa gasolina se comercializara como E10.

Y el país ya comenzó a importar el producto desde Estados Unidos, con un compromiso comercial de procurar compras de al menos 50 millones de galones anuales.

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