La temporada 2026-2027 contempla 44 arribos y 64,350 pasajeros, pero el Inguat todavía no ha publicado una proyección de gasto. El período anterior dejó US$11.71 millones y mostró una marcada diferencia entre los dos puertos.
Guatemala inició esta semana la temporada de cruceros 2026-2027 con el arribo del Queen Elizabeth a Puerto Quetzal, en una operación que contempla 44 arribos hasta mayo de 2027. Sin embargo, detrás de las decenas de miles de pasajeros previstos hay una pregunta económica más concreta: cuánto dinero efectivamente llega a los destinos guatemaltecos durante esas escalas.
Para la nueva temporada están programados 35 cruceros en Puerto Quetzal y nueve en Santo Tomás de Castilla. Las embarcaciones transportarían unos 64,350 pasajeros y 30,682 tripulantes, para un total de 95,032 personas a bordo. El Inguat todavía no ha informado una estimación de la derrama económica para este período.
El dato disponible más reciente corresponde a la temporada 2025-2026. En ese período Guatemala recibió 50 cruceros y 60,016 cruceristas desembarcaron en el país, quienes generaron una derrama estimada de US$11.71 millones, según registros del Inguat.
Eso equivale a unos US$195 por crucerista desembarcado, prácticamente el mismo gasto promedio que el Inguat utiliza como referencia para este segmento: US$195.04, con base en su estudio de la temporada 2021-2022.
Puerto Quetzal concentra el gasto
Puerto Quetzal recibió 39 de los 50 cruceros de la temporada anterior y registró 53,796 cruceristas, que generaron una derrama estimada de US$10.49 millones.
En Santo Tomás de Castilla llegaron 11 embarcaciones y desembarcaron 6,220 cruceristas, con una derrama estimada de US$1.21 millones.
En términos de gasto, Puerto Quetzal concentró aproximadamente 89.6% de la derrama registrada, mientras Santo Tomás de Castilla representó alrededor de 10.3%.
La diferencia también se observa en el número de visitantes: Puerto Quetzal concentró cerca de nueve de cada diez cruceristas que desembarcaron durante la temporada anterior.
Para 2026-2027, la distribución vuelve a favorecer ampliamente al Pacífico: de los 44 arribos previstos, 35 corresponden a Puerto Quetzal y nueve a Santo Tomás de Castilla.
¿En qué gastan los cruceristas?
El gasto no se concentra únicamente en el puerto. El Inguat identifica entre las actividades vinculadas al turismo de cruceros las excursiones, transporte, servicios de guías, restaurantes, artesanías y compras de productos locales.
Desde Puerto Quetzal, los circuitos incluyen destinos como Antigua Guatemala, Iximché, el volcán de Pacaya, Comalapa, Ciudad de Guatemala, San Juan del Obispo y fincas de café y macadamia.
Desde Santo Tomás de Castilla, los recorridos incluyen Quiriguá, Río Dulce, el Castillo de San Felipe de Lara, Livingston, Las Escobas y Playa Blanca.
El tiempo disponible también condiciona el gasto. Para los cruceros previstos en Puerto Quetzal se calcula que los pasajeros permanecerán alrededor de 13 horas en el país antes de regresar al barco. El Diario de Centro América reportó una referencia de gasto de entre US$150 y US$200 por persona para esas visitas.
Pero no todos los pasajeros permanecen fuera del barco. El Inguat ha utilizado como referencia que alrededor de 80% de los pasajeros desembarca durante las escalas, por lo que el número de personas a bordo de un crucero no equivale automáticamente al número de visitantes que consume servicios en Guatemala.
Una temporada con más pasajeros, pero menos barcos
Para 2026-2027 están previstos 44 cruceros, frente a los 50 que llegaron durante 2025-2026. Es decir, hay seis arribos menos programados.
Al mismo tiempo, la nueva temporada contempla 64,350 pasajeros a bordo, frente a los 60,016 cruceristas que desembarcaron durante la temporada anterior.
Los dos indicadores no son directamente comparables porque el primero corresponde a pasajeros previstos en las embarcaciones y el segundo a personas que efectivamente desembarcaron. Será necesario conocer cuántos de los 64,350 pasajeros previstos bajarán a tierra para determinar cuántos visitantes potenciales tendrá realmente la economía local.
Ese dato será especialmente importante para medir el impacto en los negocios ubicados en los destinos turísticos y no únicamente el movimiento de los puertos.
El gasto de los tripulantes es otra incógnita
Los 30,682 tripulantes incluidos en la proyección de la nueva temporada tampoco deben sumarse automáticamente a la estimación de gasto de los pasajeros.
El cálculo de US$11.71 millones reportado para 2025-2026 corresponde a la derrama atribuida a los cruceristas que desembarcaron. Por separado, el Inguat cuenta con referencias históricas de gasto de tripulantes, pero no ha publicado para la temporada 2026-2027 una proyección actualizada que permita calcular cuánto dinero podrían dejar este grupo de visitantes.
Por eso, con la información disponible actualmente no es posible afirmar que los 95,032 pasajeros y tripulantes previstos representarán una determinada cantidad de dólares para Guatemala.
El impacto se mide después de bajar del barco
El comportamiento de la temporada anterior deja un dato concreto: 60,016 cruceristas desembarcados generaron US$11.71 millones, pero casi nueve de cada diez dólares de esa derrama correspondieron a Puerto Quetzal.
La nueva temporada permitirá observar si esa relación se mantiene y, especialmente, cuánto del gasto llega a las empresas y comunidades que participan en las excursiones, transporte, alimentación, comercio y venta de productos.
El Inguat considera el turismo de cruceros un segmento que permite generar actividad económica alrededor de cada escala. La cifra que falta conocer ahora es cuánto de los 64,350 pasajeros previstos para 2026-2027 efectivamente bajará a tierra y cuánto gastará durante las horas que permanezca en Guatemala.