Guatemala generó US$1,440.6 millones por las ventas externas de café durante el ciclo 2025-2026, pero Anacafé habría reducido su estimación de exportación para el siguiente período ante el riesgo de El Niño y la irregularidad de las lluvias.
La caficultura guatemalteca cerró la cosecha 2025-2026 con un récord de ingresos por exportaciones, pero las perspectivas para el siguiente ciclo plantean un escenario menos favorable. La Asociación Nacional del Café (Anacafé) reportó que las ventas externas alcanzaron US$1,440.6 millones, un incremento de 12% respecto al período anterior.
En volumen, Guatemala exportó 4.28 millones de quintales de café oro, 15% más que los 3.73 millones registrados durante la cosecha 2024-2025. El resultado refleja un aumento tanto en la cantidad comercializada como en el valor obtenido por el grano en los mercados internacionales.
Sin embargo, el desempeño del último ciclo no garantiza que los ingresos se mantengan en el siguiente. Anacafé habría ajustado su proyección de exportaciones para la cosecha 2026-2027 de 4.2 millones a 3.8 millones de quintales, debido a los posibles efectos del fenómeno de El Niño y a la distribución irregular de las precipitaciones.
La reducción estimada equivale a 400,000 quintales, cerca de 9.5% respecto a la proyección inicial. Se trata de una previsión y no de una caída ya confirmada en la producción o en las exportaciones.
El riesgo climático y su impacto en las zonas productoras
Las condiciones climáticas representan un factor de incertidumbre para el sector. El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) informó en agosto que existía una probabilidad de entre 95% y 100% de condiciones asociadas a El Niño para el período comprendido entre agosto de 2026 y marzo de 2027.
En esa misma evaluación, la institución reportó déficits de lluvia de 29% en las regiones del Pacífico y Altiplano Central, y de 17% en el occidente. Chiquimula, Santa Rosa, Jutiapa y Sololá figuraban entre los departamentos con mayores promedios de déficit durante el período analizado.
En octubre, el Insivumeh mantuvo una probabilidad del 100% de condiciones de El Niño para los trimestres comprendidos entre septiembre de 2026 y abril de 2027. Estas proyecciones elevan la importancia del seguimiento de las lluvias durante las etapas de desarrollo y producción del cultivo.
No obstante, el déficit de precipitación registrado en una región no permite concluir por sí solo cuánto disminuirá la cosecha de café. Para dimensionar el impacto es necesario conocer las condiciones específicas de las zonas cafetaleras, la disponibilidad de agua, el estado de las plantaciones y las diferencias de productividad entre departamentos.
Más de 125 mil familias dependen del cultivo
La exposición del sector tiene una dimensión económica y social amplia. Anacafé estima que más de 125,000 familias dependen directamente del café en Guatemala, principalmente productores con pequeñas extensiones de tierra. Además, la actividad genera alrededor de medio millón de empleos al año.
Una disminución en el volumen cosechado podría afectar los ingresos de los productores, en particular de quienes tienen menor capacidad financiera para absorber pérdidas, invertir en sistemas de adaptación o cubrir los costos de mantenimiento de sus plantaciones.
El efecto también dependerá de los precios internacionales. Una menor disponibilidad de café podría coincidir con precios más altos o más bajos, por lo que el impacto final sobre los ingresos de divisas no puede calcularse únicamente a partir de la reducción proyectada en el volumen.
Productividad y costos, factores que definirán el resultado
El comportamiento de la próxima cosecha también estará condicionado por los costos de producción. La fertilización, la mano de obra y el financiamiento inciden directamente en la rentabilidad de las unidades productivas, especialmente en las de menor tamaño.
Anacafé ha señalado que sus programas de rentabilidad buscan mejorar la administración de las fincas y el uso de insumos. Durante el ciclo 2025-2026, su Programa de Rentabilidad Sustentable alcanzó más de 70,000 hectáreas, según los resultados divulgados por la asociación.
Para establecer qué tan vulnerable se encuentra la caficultura ante un ciclo con lluvias irregulares, todavía es necesario conocer la distribución de la producción por departamento, los rendimientos por manzana, el porcentaje de pequeños productores expuestos al déficit hídrico y las necesidades de financiamiento del sector.
El récord de exportaciones confirma la importancia del café para la generación de divisas, pero la próxima cosecha pondrá a prueba la capacidad de los productores para sostener los niveles de producción frente a condiciones climáticas más inciertas.