Puertos de Guatemala reducen buques en espera, pero falta medir el ahorro logístico

Puertos de Guatemala

Puerto Quetzal reportó una caída en las embarcaciones en fondeo y un aumento en la carga movilizada. El Gobierno también anunció mejoras financieras y operativas, pero aún falta precisar cuánto han disminuido los costos para importadores y exportadores.

Guatemala reporta avances en la operación de sus principales puertos, aunque todavía no hay cifras públicas suficientes para determinar cuánto dinero están ahorrando las empresas que importan y exportan mercancías. La reducción de buques en espera, el aumento de la carga movilizada y las inversiones en infraestructura son indicadores de actividad, pero no equivalen por sí solos a una disminución comprobada de los costos logísticos.

Durante la conferencia presidencial La Ronda del 15 de octubre, el presidente Bernardo Arévalo y el viceministro de Transportes, Fernando Suriano, expusieron avances en la infraestructura portuaria y en la implementación de la Ley General del Sistema Portuario. El mandatario también informó que una empresa portuaria pasó de registrar pérdidas a reportar un superávit superior a Q100 millones, pero la publicación oficial no precisó el nombre de la entidad, el período de comparación ni el monto exacto. Esos datos son necesarios para evaluar el cambio financiero.

Puerto Quetzal reporta menos buques en espera

La Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), ubicada en Escuintla, informó que la cantidad de embarcaciones en fondeo pasó de 51 hace un año a ocho en octubre de 2026. La empresa también reportó un aumento de más de un millón de toneladas en la carga movilizada.

En septiembre, se había reportado que los buques en espera en esa terminal bajaron de 46 a 13, una reducción de 71.7% frente al año anterior. La publicación atribuyó parte de la mejora a menores tiempos de carga y descarga y a condiciones de operación más favorables. También indicó que durante 2025 el puerto movilizó más de dos millones de toneladas métricas de carga general.

La reducción de embarcaciones en fondeo puede disminuir los costos asociados a la espera, pero el efecto depende del tipo de buque, la carga, el tiempo que permanece fuera del puerto y los cargos que aplica cada naviera. Para comprobar un ahorro efectivo se necesitan datos comparables de días de espera, costos por embarcación y tarifas trasladadas a los clientes.

La congestión puede generar recargos por contenedor

El antecedente de los costos adicionales evidencia por qué la eficiencia portuaria tiene consecuencias para el comercio exterior. En junio de 2025, la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport) informó que varias navieras habían aplicado un recargo de US$200 por contenedor relacionado con operaciones en el puerto Santo Tomás de Castilla.

La Asociación de Navieros de Guatemala atribuyó esos cobros a problemas de congestión, mayores tiempos de servicio, baja productividad en las maniobras y dificultades para el ingreso y salida de camiones. La empresa portuaria, por su parte, cuestionó que existieran retrasos generalizados y afirmó que una parte de los barcos ingresaba directamente al muelle.

El recargo de 2025 no permite calcular el ahorro actual ni debe interpretarse como una tarifa que continúe vigente para todas las operaciones. Sí ofrece un antecedente concreto para solicitar a las navieras y a los exportadores información sobre los cargos que se han mantenido, eliminado o modificado después de las mejoras operativas reportadas.

Santo Tomás de Castilla también amplió su movimiento de carga

La Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac) movilizó 362,182 contenedores durante 2025. En el primer trimestre de 2026, el puerto mantenía una tendencia al alza en el movimiento de carga.

Entre las obras anunciadas para esta terminal figuran la ampliación de la capacidad operativa, mejoras en infraestructura y espacios para almacenamiento, así como trabajos para agilizar los procesos logísticos. El Gobierno sostiene que estas intervenciones buscan reducir los tiempos de movimiento de mercancías y mejorar las condiciones para los usuarios.

En el plano financiero, Empornac publicó a comienzos de 2026 que había cerrado 2025 con utilidades superiores a Q90 millones. Sin embargo, esa cifra no basta para confirmar que sea la empresa a la que se refirió Arévalo el 15 de octubre ni para equiparar ambos resultados sin revisar los estados financieros y el período contable correspondiente.

La prueba pendiente son los costos para las empresas

La implementación de la Ley General del Sistema Portuario, vigente desde el 2 de octubre, busca ordenar la institucionalidad del sector y establecer responsabilidades para la regulación y gestión del sistema. El Gobierno sostiene que los cambios deben traducirse en operaciones más eficientes y mejores condiciones para el comercio exterior.

Para determinar si los avances ya reducen el costo de mover mercancías, las autoridades portuarias deberán aportar series comparables sobre el tiempo promedio de espera por tipo de buque, la duración de las operaciones de carga y descarga, el número de contenedores movilizados y los costos operativos. También será necesario contrastar esas cifras con las tarifas de las navieras y los recargos que pagan importadores y exportadores.

Mientras esos datos no estén disponibles, la disminución de buques en espera y el aumento de la carga movilizada constituyen señales de mejora operativa, pero no permiten afirmar cuánto se ha reducido el costo logístico para las empresas ni cuánto de ese eventual ahorro llega al consumidor final.

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