La inflación interanual llegó a 4.69% y el costo estimado de la canasta básica alimentaria urbana rondó Q967 por persona. El INE identificó aumentos en tortillas, gasolina, tomate, maíz y cebolla, mientras el pan, el arroz y el azúcar de caña redujeron su incidencia mensual.
El encarecimiento de los alimentos fue el principal factor que impulsó los precios al consumidor en Guatemala durante septiembre de 2026. El Índice de Precios al Consumidor (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), registró una inflación mensual de 1.18%, una variación interanual de 4.69% y un aumento acumulado de 4.17% entre enero y septiembre. Un año antes, la inflación interanual era de 1.47%. El informe mensual del INE identifica a los alimentos y el transporte como las divisiones con mayor incidencia positiva durante el mes.
Entre los productos que más contribuyeron al aumento mensual figuran las tortillas, la gasolina, el tomate, el maíz y la cebolla. En conjunto, estos resultados muestran que el alza no se concentró exclusivamente en los alimentos: el combustible también presionó el índice general de precios.
El movimiento, sin embargo, no fue uniforme. El pan, el arroz, el azúcar de caña y los limones estuvieron entre los productos con mayor incidencia negativa en la variación mensual. Esto significa que sus movimientos contribuyeron a moderar el incremento general, aunque no compensaron las presiones ejercidas por los productos que subieron.
La canasta alimentaria cuesta alrededor de Q967 por persona
El tablero de indicadores de Advance Guatemala, basado en datos oficiales, sitúa en aproximadamente Q967 el costo mensual estimado de la canasta básica alimentaria urbana por persona en septiembre, alrededor de 5% más que en el mismo mes de 2025. Esta cifra representa el costo de una canasta de referencia calculada con una metodología estadística; no equivale al gasto que necesariamente realiza cada hogar.
El INE publica por separado los costos de las canastas urbana y rural, debido a que su composición y las cantidades consideradas son diferentes. La canasta urbana comprende 66 productos y utiliza como referencia un hogar de 4.16 integrantes, mientras la rural incluye 60 productos y considera un hogar de 4.80 integrantes. Por eso, el costo per cápita debe identificarse por área y no presentarse como una cifra idéntica para todas las familias del país. Consulta de canastas básicas del INE.
La comparación anual permite dimensionar cuánto aumentó el costo de la canasta de referencia, pero no determina por sí sola cuánto más desembolsó cada familia. El gasto efectivo depende del número de integrantes, los productos que compra cada hogar, las cantidades consumidas y el lugar donde adquiere los alimentos.
El tomate y el maíz también subieron en el mercado mayorista
Los registros del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) permiten observar cómo se movieron algunos productos en el mercado mayorista La Terminal, en la zona 4 capitalina. En la semana del 7 al 11 de septiembre, el precio promedio del tomate de cocina mediano de primera calidad llegó a Q219 por caja de entre 45 y 50 libras, un incremento de 21.2% respecto de la semana anterior.
En el mismo período, el maíz blanco de primera alcanzó Q280 por quintal, un aumento semanal de 2.56%. En contraste, el maíz amarillo de primera bajó a Q210 por quintal, una disminución de 4.55%. Los datos muestran que incluso dentro de una misma categoría de producto pueden presentarse movimientos distintos. Informes semanales de precios agrícolas del MAGA.
Estos registros corresponden a precios pagados al mayorista y no a los precios finales que enfrentan los consumidores en mercados municipales, tiendas o supermercados. Tampoco permiten atribuir automáticamente el aumento de un precio al movimiento de otro: para establecer cómo se trasladan los cambios a los hogares se necesitaría contrastar los precios minoristas y las variaciones registradas por el INE.
Qué indican los datos para el gasto de los hogares
Los resultados de septiembre muestran dos presiones simultáneas: el aumento del costo de los alimentos y el encarecimiento del transporte, en un mes en el que la gasolina también figuró entre los productos con mayor incidencia positiva. Al mismo tiempo, los descensos de precios de productos como el pan, el arroz y el azúcar de caña ofrecen un contrapeso parcial.
La inflación interanual de 4.69% mide el cambio del nivel general de precios frente a septiembre de 2025; no significa que todos los productos subieran en esa misma proporción. Para evaluar el impacto en el presupuesto familiar, el dato debe leerse junto con la evolución de la canasta alimentaria y los precios de productos concretos, sin confundir el costo estadístico de referencia con el gasto real de cada hogar.